Esta película es honestamente aburridora, lenta y
terriblemente actuada. Sin embargo, tiene un gran valor para nuestro país tanto
cinematográficamente como históricamente, debido a que fue la primera película filmada
a color en Colombia y al mismo tiempo, la primera inflada de 16mm a 32mm.
El director de la película, Ribón Alba fue el primer
colombiano en vender Guiones a la Metro Goldwin Meyer en Hollywood; este
Colombiano graduado de la universidad de Berkeley en ciencias sociales, vuelve
a Colombia dispuesto a realizar cine y contrata a un cantante muy conocido de la época para actuar en su film,
al igual que otra gran cantidad de personas conocidas del extranjero.
La película fue completamente doblada y el trabajo musical
es bastante admirable.Sin embargo, el estreno de esa película llevo a la banca
rota a su productor Tito Maria Sandoval quien se vio obligado a dejar el país con
su familia. Esta película fue fuertemente atacada por los críticos de cine
colombiano de aquel entonces.
Sin embargo, hoy en día podemos mirar a esta película y ver
que fue pionera a muchas de las problemáticas que hemos tenido en Colombia y
que también han hecho parte de nuestra cinematografía.
Para empezar, en esta película la personaje principal es una
campesina que cansada de estar en el campo, viaja a la ciudad y termina casándose
con un hombre ricachón. La emigración y sus problemas fueron retratados en la película,
demostrando que en la ciudad los campesinos tenían pocas posibilidades de vida
y esta mujer encontró una forma de sobrevivir casándose. La emigración seria
tratada muchos años después a una escala bastante mayor, en Visa USA, pero en
este caso al campesino no le basta con viajar a la ciudad, pues la globalización
ha impulsado a que los colombianos sintamos que en el exterior es donde están las
verdaderas oportunidades.
La problemática de la mujer sumisa y dependiente, que cambia
en el relato convirtiéndose en una mujer autónoma; también fue algo novedoso y
ha sido tratado nuevamente en el cine colombiano, en “Karen llora en un bus”.
El sueño colombiano de tener mucho dinero, amor y viajar por
Europa también ha repetido su aparición en “El Rey”.
Aparte de ser pionera en varios ámbitos cinematográficos, la
historia retrata sucesos históricos como la gran vuelta a Colombia en bicicleta
y los inicios de la problemática de desplazamiento y el crimen en Colombia. El estilo de vida del hombre ricachón con el
que el que se casa la protagonista, también es algo importante pues es uno de
sus sirvientes acaba con su vida.
Creo que el retrato del tren y la vieja estación de Cali son
algo destacable, puesto a que hoy en día solo podemos ver un gran edificio
sucio y abandonado o los antiguos rieles del tren rotos en el suelo.
Es muy interesante saber que aquella música que hoy en día
consideramos “Guapachosa” tuvo un gran valor en la sociedad de aquella época y
fueron un fundamento de las fiestas a las que asistí cuando era niño y acompañaba
a mis abuelos a escuchar y bailar ese tipo de música en sus reuniones
familiares.
Ver a la joven dejar su campo en busca de una mejor vida en
la ciudad, me hizo recordar a mi abuelo quien nació en Sevilla – Valle y era el
hijo de una sirvienta. Su impulso de supervivencia lo hizo viajar a la ciudad
desde jovencito a rebuscar trabajo y logro puestos importantes en diferentes compañías
gracias a todo el esfuerzo que hizo. Sin embargo, hace 2 años el barrio en el
que el mismo construyo su casa de joven, dejo de ser tranquilo gracias a la aparición
de malandros y lavaperros en el vecindario.
Hoy en día vive en la vereda “El Diamante”, cerca al Darién
en el Calima.
Creo que lo que la gente quería hace 60 años está empezando
a contrariarse con lo que hoy en día necesitamos para vivir.
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