Director: Carlos Palau
Duración: 105 minutos
Año: 1986
Esta película toma como personaje principal a un joven
problemático que estudia en un internado masculino. Creo que es la primera
película en Colombia que toma como centro la vida de un joven y va con el hilo
del cine de los 80’s en el cual se empezaron a tomas más en cuenta las
juventudes.
La película es divertida, trata algunos temas que los
jóvenes seguramente trataban mucho en esa época, por ejemplo las travesuras que
realizaban los chicos y chicas, robando objetos y vendiéndolos en tiendas de
empeño o cosas así. Además, ese interés
que las niñas sienten a más joven edad por los jóvenes está muy marcada, pues
ellos estaban más interesados en hacer travesuras y en pasarla bien mientras
ellas si se fijaban en ellos realmente. La película toma como eje central el
cambio del personaje principal quien empieza a fijarse en una joven que conoce
en una fiesta, cambiando su personalidad traviesa para poder estar cerca de
ella.
La fotografía de la película fue bastante buena, tenía mucho
trabajo y algunos planos de grúa que nos demuestran la cantidad de dinero que
pusieron en esta película.
Algunos temas más fuertes fueron tratados, por ejemplo que
las niñas en colegios de monjas, practiquen para aprender a besar entre ellas;
o que los personajes vayan a donde las prostitutas y uno de ellos pueda
acostarse con una.
El nombre de la película nos lleva a ver al típico personaje
bully (abusivo) de colegio, este joven quería pelear con el personaje principal
quien le vence a la salida del colegio.
Creo que esta película influencio mucho a la juventud y a la
televisión colombiana. Por ejemplo, el programa colombiano llamado “Décimo
Grado” (1988) fue creado un par de años después de la película, en donde muchos
jóvenes estaban en el bachillerato y trataba sobre sus problemas, desamores y
su travesuras, demostrando sin duda una gran influencia. Además, hasta hace
poco contábamos con francisco el matemático.
Como critica a los colegios eclesiásticos, los curas
castigaban fuertemente a sus estudiantes, eran exclusivos y además les pedían
dinero como donaciones para el colegio. Los castigos que utilizaban incluían
arrodillar a los jóvenes con sus brazos arriba sosteniendo libros o ladrillos
bajo el sol.
La película como tal es un hito a la juventud, pero
realmente no hay mucho mas que decir sobre ella. Tiene sus críticas, es un buen
registro histórico a lo que la generación de los 70’s y 60´s vivió en su niñez.