Título: La Mansión de Araucaima
Dirección: Carlos Mayolo
Esta es una historia, que sale del cuento con el mismo
nombre creado por Álvaro Mutis, la cual es realmente, la creación de varios
personajes que viven en esta mansión.
La película, nos brinda una historia con estos mismos
personajes; un poco cambiados para que apoyen narrativamente la película y la
causante de que esta misma, tenga un hilo narrativo que podemos distinguir. La
muchacha.
Lo primero que vemos, es de hecho a esta joven salir del
baño a medio vestir. Podemos notar que se encuentra bajo estrés y en una
habitación, donde esta con su novio, nos enteramos de que su padre se había
suicidado cuando era niña, cosa que a ella le molesta mencionar y recordar.
Su novio y ella se van a un rodaje, en el camino pasan por
la mansión la cual le llama la atención a la joven, quien menciona que le
gustaría vivir algún día en un lugar así y luego, ambos jóvenes continúan su
camino. El rodaje es de una propaganda, donde ella es la única modelo y actriz;
en estos momentos, el sol es cubierto por una nube la cual interrumpe el rodaje
(esto debe tener algún significado) y pasamos a descubrir la mansión al fin.
En la mansión, el día apenas está empezando. Observamos que
se despiertan las personas que viven allí, el militar pasea a su perro y nos
damos cuenta de que no se lleva bien con el negro portugués, quien es sirviente
y mano de obra en la mansión.
La mujer que vemos en la mansión, está en la cocina y
observamos que el negro y ella tienen alguna clase de relación puesto a que se
besan y juguetean amorosamente; pero la mujer se va a la cocina a darle el
desayuno al militar, quien también la besa y juega con su camisón.
Esta mujer, se dirige a la habitación del jefe de la
mansión; quien apenas está despertando y la mujer lo recibe como a un
consentido, preguntándole que desea desayunar y ofreciéndole algunas comidas
típicas del desayuno valluno.
El militar sigue discutiendo con el negro, diciéndole que se
vaya a trabajar, pero quejándose porque está yendo al pueblo muy a menudo;
Cristóbal (el negro) pone en cuestión la autoridad del militar y tomando
dinero, se dirige al pueblo. A su vez, el militar habla con el jefe de la
mansión sobre el negro dejando demasiado a menudo el lugar; pero el viejo le
dice que no se meta en los asuntos de Cristóbal.
Cristóbal en el pueblo, va al mercado a negociar la venta de
panela; donde se ve obligado a venderla más barato de lo que tenía planeado
negociar, tal vez esto sea algún tipo de analogía que se refiere a la
desvalorización de los productos locales. También hay un hombre en el mercado
que le dice a Cristóbal que ya no quiere hacer más negocios con ellos, puesto
que su jefe no se deja ver por nadie, pero Cristóbal responde que gracias a su
jefe, él tiene su negocio allí… según entiendo, el jefe de la mansión entonces
debería de haber estado en ese pueblo desde hace muchísimos años; al fin y al
cabo, la mansión también la puso el.
Esta ruptura de tiempo, es presentada en la mansión de
diferentes formas; para empezar, antes de la joven entrar a la mansión, ve
vacas alrededor del avión, las cuales nunca vuelven a aparecer. Las horas
dentro de la mansión, según explica el piloto, son contadas gracias a los baños
del jefe; en los cuales también se involucran en actos sexuales. Según vemos,
estos baños los toman junto a este señor, Cristóbal, la muchacha y el militar.
Los baños se hacen con algún tipo de leche.
El piloto en la mansión es el único que se propone a hacer
mejoras a la casa, cosa que supuestamente ya habían hecho antes los jesuitas
con su llegada. Este piloto también tiene un problema sexual, puesto a que dice
que no puede acostarse con la señora que ya estaba ahí desde antes y a su vez
no logra nunca costarse con la muchacha, quien lo desea a él al principio. El
piloto dice que si ha podido una vez, puede volver a hacerlo. Sin embargo, por
rabia la mujer mayor le dice que no lograra hacerlo nunca.
Esta mujer mayor, La Machiche, era la responsable de
mantener a todas las personas felices en la mansión, puesto a que con todos
tenía relaciones y a todos los alimentaba. Sin embargo, al parecer su relación
formal era con el haitiano (según dice la historia original de Álvaro Mutis),
quien se acuesta con la joven por orden del dueño de la mansión causando los
celos de la Machiche. Esta mujer, en un momento dice haber sido actriz de
teatro, puesto a que el cine era mal visto en su época… ¿qué época entonces?
El sirviente era la única persona capaz de dejar y de volver
a la mansión, según dice el dueño lo considera como su hijo y le tiene mucho
cariño y confianza. Este hombre es el responsable de hacer y vender la panela.
La mansión misma parece ser auto sostenible, dentro se
consigue desde comida y seguridad (el guardián) hasta placeres sexuales como
los brindados por La Machiche.
Tal vez haya demasiado sobre que hablar en esta película. Su
grandísima cantidad de simbolismos la hace una película digna de ver una gran
cantidad de veces y de indagar en el significado de las acciones y palabras de
cada personaje, considerando a la mansión y a lo que nos decide mostrar la
cámara, otros personajes más.
Esta película, es digna completamente del surrealismo y al
mismo tiempo, la historia es considerada salida del “gótico tropical”, o sea la
combinación de la atmosfera y suspenso oscuro gótico, con nuestro ambiente
tropical.
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